Feromonas humanas y atracción sexual.
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Para atraer a los miembros del otro sexo los insectos utilizan unas
sustancias químicas denominadas feromonas. ¿Pueden los humanos usar este
mismo tipo de señales “químicas” para atraer a las potenciales parejas?
Al parecer según los científicos esto es sólo una fantasía o deseo de
algunos.
Cada vez que se acerca
el día de San Valentín tal vez algunos romeos deseen la ayuda de
algún producto químico (o mágico) que atraiga a las julietas, tal
vez una colonia hecha a base de feromonas humanas.
Esto es algo cada vez mas frecuente entre hombres y mujeres de todo
el mundo, debido al exito de las feromonas humanas para la
seduccion.
Los investigadores
aún están aprendiendo cómo funciona la comunicación feromonal entre
humanos, aunque basándose en sus trabajo afirman que las feromonas
humanas funcionan como
potentes
atrayentes sexuales.
Hasta ahora,
los efectos de
las feromonas
en el comportamiento social de humanos adultos
han sido estudiados parcialmente y aun queda mucho trabajo por hacer.
Primero identificadas en insectos, las feromonas son sustancias
químicas secretadas al ambiente por un individuo para producir una
respuesta programada en otro de la misma especie. Por definición
dicha respuesta es involuntaria.
Las respuestas a las feromonas por parte de los insectos están bien
definidas, e incluyen efectos sobre la atracción y el comportamiento
sexual. La primera feromona que se identificó la segrega la hembra
de la mariposa del gusano de seda para atraer a los machos.
En el lenguaje de la calle solamente se asocian las feromonas a una
rápida respuesta en la atracción sexual, pero las feromonas se
dividen en varias categorías dependiendo de las características de
la respuesta que induce.
Las feromonas de dispersión tienen una respuesta rápida y están
relacionadas con la atracción sexual en insectos o con una señal de
peligro o alarma, tanto en insectos como en mamíferos, y que pueden
provocar un comportamiento agresivo o una retirada rápida.
Las feromonas de imprimación tienen un efecto a largo plazo sobre el
receptor y quizás están afectadas por la expresión genética. Este
tipo de feromonas están destinadas a los procesos reproductivos y
del desarrollo, como las que la abeja reina usa para detener el
desarrollo de los ovarios en las abejas obreras.
Las feromonas señalizadoras suministran información como el sexo o
edad de un individuo.
Los científicos están empezando a creer también que ciertas
feromonas de los primates quizás afecten el estado de ánimo del
receptor denominándolas feromonas moduladoras.
Para ser clasificada como feromona, un sustancia química o un
pequeño conjunto de las mismas debe de obtenerse de un miembro de la
especie, caracterizarse estructuralmente y mostrar el efecto
involuntario que produce otros miembros de la misma especie. Las
sustancias químicas son en general aisladas de los mamíferos a
partir de secreciones como el sudor, saliva, orina… Se han
encontrado feromonas en el cerdo y el hámster, por ejemplo.
Sin embargo, las feromonas humanas se han mostrado elusivas.
Diversos
estudios han demostrado una respuesta feromonal en humanos que
indica que respondemos a
las
feromonas
humanas.
Por ejemplo, Preti y Wysocki establecieron que ciertas sustancias
químicas obtenidas de la axila del varón afectan la secreción de
hormonas reproductivas en la mujer (hormona de imprimación) y su
estado de ánimo (hormona moduladora).
Segun los investigadores, aunque las feromonas humanas no producen un
efecto compulsivo como es el caso de los insectos, si que es verdad que
su efecto es poderoso y las feromonas se convertiran en el producto
social por exelencia del siglo 21.
